Literaturas del encierro IV: el humor negro de Ambrose Bierce

La cuarentena está siendo para mí un tiempo de muchas relecturas y redescubrimientos. Me parece un momento ideal para volver sobre esos libros o autores que en su día me causaron especial impacto y que me prometí volver a leer más adelante, con más bagaje, más madurez, y habiendo explorado algunas otras vertientes del género al que pertenecen. El confinamiento me llevó, pues, a reencontrarme con un autor fundamental en la cronología del horror literario: el inigualable Ambrose Bierce.

91E36Icsj9L

¿Pueden suceder tales cosas? Cuentos fantásticos completos, de Ambrose Bierce. Valdemar, Madrid, 2005. 443 páginas

¿Pueden suceder tales cosas? es, en mi opinión, la antología más completa que se ha publicado en España acerca de la narrativa de este autor. Sus páginas compendian la totalidad de sus cuentos fantásticos y ofrecen un muestrario exhaustivo de las capacidades de Bierce para los relatos de misterio, terror, suspense, horror sobrenatural e incluso surrealismo. Casi todos estos relatos, además de magistralmente diagramados y redactados, cuentan con el sello particular de Bierce: su afilada ironía, su perverso humor negro, su sagaz mordacidad y cierta amargura existencial que, durante su vida, le granjeó el singular mote de Bitter Bierce —el «amargo Bierce»—.

Bierce cultivó un estilo de escritura fino y elegante que utilizó para reflejar los grandes hechos aberrantes de la vida. En algunos aspectos, su línea temática se acerca a la del Horacio Quiroga más trágico y fatalista, aunque su estética arraiga en los modos del realismo anglosajón del siglo XIX. Su pluma se desliza y atraviesa escenarios macabros y situaciones sumamente funestas, y uno tiene la sensación de que la belleza de las palabras, en lugar de suavizar la siniestralidad de lo narrado, acrecienta en el lector las sensaciones de horror interno e intensifica su poder evocador gracias al influjo de unas descripciones muy trabajadas. Este estilo distinguido, refinado, en ocasiones casi aristocrático, aplicado a escenarios de matanza y oscuridad, produce un extraño contraste estilístico que resulta inevitablemente cautivador. Buena parte de su léxico satírico está compilado en su monumental Diccionario del Diablo (1906).

carcosa-ethryjtyu6y-4456y6-ju-gr1

La mítica ciudad de Carcosa

Entre las obras reunidas en este volumen se cuentan piezas maestras como «La muerte de Halpin Frayser», «Una noche de verano», «Una carretera iluminada por la luna», «El famoso legado de Gilson», «Los sucesos nocturnos en el Barranco del Muerto», «El hombre y la serpiente», «El dedo corazón del pie derecho», «El funeral de John Mortonson», y colecciones de cuentos más breves en torno a una temática determinada, como «Algunas casas encantadas», «Soldadesca de pueblo» y una de sus obras más reputadas: «El clan de los parricidas», pequeña compilación con la que se cierra el volumen. De más está decir que el tomo incluye también la obra más emblemática de Bierce: «Un habitante de Carcosa», relato en el que se nombra por primera vez el mítico emplazamiento ficticio que se convertiría en escenario de culto para otros escritores del género, especialmente Robert W. Chambers.

Bierce es un autor imprescindible en la historia del terror y uno de los más destacados de la llamada «Transición», junto con Machen, Blackwood, Hodgson y el propio Chambers. Fue uno de los que allanó el camino para la revolución total que plantearía H. P. Lovecraft años después. En cuanto a su vida, fue tan azarosa como muchas de las tramas de sus cuentos. Nació en Meigs, Ohio, en 1842. Apenas pasada la adolescencia —durante la cual tuvo relaciones con una mujer de setenta años— ingresó en la Escuela Militar de Kentucky. Su oficio en las armas lo llevaría a participar en la Guerra de Secesión (1861-1865), experiencia de la cual extrajo su desgarrador volumen de relatos titulado Cuentos de soldados y civiles (1891).  Tras la guerra se casó y tuvo tres hijos, y comenzó una fructífera y muy longeva carrera periodística en la que pronto destacó por la acidez de sus artículos. Vivió una temporada en Londres, pero regresó a Estados Unidos y se instaló en San Francisco y más tarde en Washington. Su desaparición representa uno de los episodios más enigmáticos en la historia de la literatura, ideal para alimentar la curiosidad de los fanáticos y la fascinación de los fetichistas: en 1913, Bierce —por entonces con setenta y un años— viajó a México para participar activamente en la Revolución de Emiliano Zapata, Pascual Orozco y Pancho Villa, se supone que en compañía de tropas rebeldes. Lo cierto es que, una vez se internó en territorio mexicano, se esfumó y nunca más se supo nada de él

Ambrose_Bierce

Ambrose Bierce (1842-¿1913?)

El horror en la literatura siempre ha tenido muchas caras y diferentes facetas temáticas y estilísticas, casi todas ellas en pos de un mismo objetivo: producir estremecimiento en el lector y acercarlo a los abismos de oscuridad inherentes a toda existencia. El talento de Ambrose Bierce alcanza con los relatos de este volumen una de las cimas indiscutibles del género; un género que practicó con elegancia y soltura, y que nos lega algunas de las imágenes literarias más estremecedoras y sugestivas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.