García Márquez: una panorámica del cuento latinoamericano

Soy muy adepto a las recopilaciones de cuentos completos. Desde que un autor me cautiva por su capacidad para la narración breve, de inmediato rastreo algún volumen que compendie sus cuentos completos. Estas lecturas integrales no solo me permiten conocer a fondo el dominio de dicho autor o autora en el campo de la cuentística, sino que me ofrecen, además, un terreno de abono inmejorable a la hora de recopilar joyas modélicas que compartir en los talleres de escritura creativa que imparto periódicamente.

Por eso, era imposible que pudiera resistirme al magnífico volumen que Literatura Random House editó en 2012 de los cuentos completos de Gabriel García Márquez, uno de los cuentistas más notables de la literatura universal. Aunque ya había leído algunos volúmenes de sus relatos y muchas piezas por separado, era demasiado grande la tentación de asomarme a este apabullante universo narrativo, recopilado con integralidad y rigor en este libro llamado Todos los cuentos.

Todos los cuentos, de Gabriel García Márquez. Literatura Random House, Barcelona, 2012, 509 páginas

El genio colombiano publicó, a lo largo de su vida, cuatro volúmenes de cuentos que reúnen un total de cuarenta y una piezas. Parece una cantidad no exigua, aunque sí algo limitada tratándose de un talento semejante. Lo que ocurre es que, como bien se puede apreciar recurriendo a cualquier entrevista o resumen biográfico del autor, García Márquez era demasiado obsesivo y perfeccionista como para permitirse publicar un cuento que él no considerase perfecto e inmejorable. Así, debemos considerar estas piezas como el destilado de lo mejor y más encumbrado de su narrativa breve, como las perlas más brillantes que él mismo pudo rescatar de una producción que (estoy seguro) incluyó cientos y cientos de cuentos descartados.

El primer volumen de cuentos de García Márquez se tituló Ojos de perro azul. Aunque fue publicado en 1972, el tomo reúne catorce cuentos que fueron escritos entre 1947 y 1955. Si bien contiene unas cuantas obritas interesantes y algunos asombrosos hallazgos narrativos, diremos que se trata de un «Gabo» todavía en formación, en fase embrionaria. Quizá algo convencional en el planteamiento de los escenarios y las situaciones, o abstrusamente metafísico en la hondura narrativa de algunos de los cuentos, vemos en las páginas de estas obras a un escritor que está aún a la búsqueda no solo de una voz expresiva, sino también de su propio universo literario. «Ojos de perro azul», el cuento que da título al volumen, resulta, no obstante, una pieza fascinante, de estructura laberíntica e hipnótico discurso. «La noche de los alcaravanes» ofrece las primeras pinceladas de lo que será el García Márquez posterior, mientras que «Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo», que cierra el tomo, prefigura al futuro autor genial e incomparable de Cien años de soledad; digamos que es el primer cuento del «verdadero García Márquez» que nos encontramos en el volumen, un relato abrumador que presenta, además, a Macondo, su escenario más legendario, uno de los espacios mito-poéticos más memorables de la letras universales.

Ojos de perro azul, de Gabriel García Márquez. Debolsillo, Barcelona, 2003. 192 páginas

La primera obra maestra de la cuentística del autor es la que abre su segundo volumen de relatos, Los funerales de la Mamá Grande, publicado en 1962, año en el que fueron escritos los ocho cuentos que lo componen. Esa pieza inicial es «La siesta del martes», uno de los cuentos más impactantes y mejor escritos de toda la literatura latinoamericana. El volumen incluye auténticas joyas como «En este pueblo no hay ladrones», «La viuda de Montiel», «Rosas artificiales» y, por supuesto, la pieza que da título al volumen: «Los funerales de la Mamá Grande», una de las muestras más depuradas del arte de «Gabo» para la narración de tipo hiperbólica; un carnaval de situaciones inverosímiles y exageradas que son la esencia pura de Macondo. En este volumen ya vemos a un García Márquez absolutamente dominador de su voz narrativa, y encarando la que fue sin duda la década más gloriosa de su carrera.

Los funerales de la Mamá Grande, de Gabriel García Márquez. Debolsillo, Barcelona, 2003. 176 páginas

A continuación nos encontramos con el tercer volumen de cuentos del autor colombiano; y, ya que hablamos de exageración, para ejemplo de lo hiperbólico nos quedamos con el título de dicho volumen: La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, publicado, al mismo tiempo que Ojos de perro azul, en 1972, y después de que el autor sacudiera al mundo con Cien años de soledad en 1967. En este caso, el volumen contiene siete narraciones, todas ellas escritas entre 1961 y 1972. Aquí vemos al genio colombiano ya totalmente consolidado en su voz narrativa y en su universo literario, una vez creada su magnum opus y asentado por completo el escenario de Macondo y sus alrededores. El libro incluye genuinas maravillas como «Un señor muy viejo con unas alas enormes», «El ahogado más hermoso del mundo» o «Blacamán el bueno, vendedor de milagros». También aporta experimentos estéticos radicales, como «El último viaje del buque fantasma», y el cuento (más bien novela corta) que da nombre al volumen: «La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada», una aventura integral en la que asistiremos al angustioso peregrinaje de una meretriz involuntaria y su despiadada yaya.

La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, de Gabriel García Márquez. Debolsillo, Barcelona, 2003. 160 páginas

Finalmente, Doce cuentos peregrinos, publicado en 1992, nos acerca a un García Márquez crepuscular, aunque tan genial como siempre. En estos cuentos, escritos todos ellos entre 1976 y 1982, el escenario escogido por el Premio Nobel colombiano se aleja de Macondo y de las regiones tropicales y centra su discurso en las distintas ciudades europeas en las que vivió por aquellos años, especialmente Barcelona. Algunos de los relatos, como el impresionante «La luz es como el agua», están ambientados en Madrid, y otros, como el igualmente asombroso «La santa», nos trasladan a pintorescos paseos por las calles de Roma. Además de los ya mencionados, destacan en este volumen «Sólo vine a hablar por teléfono», «María dos Prazeres», «Diecisiete ingleses envenenados» y, muy especialmente, la soberbia obra maestra que cierra el volumen: «El rastro de tu sangre en la nieve», una sobrecogedora reflexión sobre el azar y el destino.

Doce cuentos peregrinos, de Gabriel García Márquez. Debolsillo, Barcelona, 2003. 232 páginas

Cualquiera de estos cuatro volúmenes de cuentos se puede disfrutar por separado, pero la lectura del tomo integral ofrece una semblanza conspicua acerca de la evolución de García Márquez en sus constantes esfuerzos por alcanzar la perfección técnica y la claridad formal a través de una portentosa y colorida imaginería. En cierta forma, un vistazo a la producción cuentística completa de este autor nos sirve para adquirir una panorámica de lo que es el cuento latinoamericano. Una de sus formas canónicas es la que le ha dado «Gabo», el autor de la eterna sonrisa, el trabajo incansable, la precisión léxica quirúrgica y esa visión de la realidad tan particular y tan mágica que le permitió, a través de sus historias, modificar el mundo que nos rodea y hacerlo más rico e infinitamente más imaginativo.

2 comentarios en “García Márquez: una panorámica del cuento latinoamericano

  1. Estoy totalmente de acuerdo con tus apreciaciones respecto a este gran escritor. Cuando se habla de «realismo mágico» parece que todos se quedan con lo «mágico» y muy poco con el «realismo». Aunque no sé qué demonios es eso de «realismo». Como dijo Nabokov: «Cada vez que se escribe la palabra «realidad» habría que ponerla siempre en entrecomillado. «Ojos de perro azul» es uno de mis relatos favoritos, quizá por la importancia que le doy al mundo de los sueños. No hay día que no recuerde lo que sueño y eso me vale para poner en cuestión, no solo mí realidad, sino también todo lo que creo saber. ¿Quién no ha soñado con un amor que solo se conoce a través del sueños? ¿Quién es esa persona soñada y adorada que no conoces en tu mundo real? «Ojos de perro azul» es un prodigio de cuento que no ha sido explotado por otros escritores. Esa pareja no puede tocarse porque despertarían. Ella, cuando despierta, lo recuerdo todo. Él no recuerda nada y si lee en las paredes grafitis como «Ojo de perro azul», no lo va a entender. En fin, una maravilla.

    También me siento muy identificado con Randolph Carter, el Indiana Jones de los sueños.

    Un fuerte abrazo, amigo.

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