Reflexiones del Disparaletras

Tú, que frecuentas este blog, seguramente estarás leyendo esto el lunes 25 a media mañana, horario regular de las publicaciones en esta plataforma. O tal vez más tarde, cuando acostumbres a pasarte por aquí a ver qué tengo para contarte esta semana. Lo cierto es que escribo estas palabras un domingo a las ocho de la mañana. El día está gris, encapotado, incluso fresco. ¡Cómo se agradece, después de cuatro meses de calor sofocante! Tengo delante una taza de café acabado de hacer; la conquista aromática que ejerce sobre mí es irresistible.

Hoy es un día especial… No se celebra ninguna efeméride en particular, ni tendrá lugar ningún evento que trastoque la rutina. Es un día especial porque he decidido descansar, apartarme durante una mañana del proyecto novelístico que me tiene absorbidas todas las mañanas desde hace dos semanas. Seguramente escriba estas palabras que comparto contigo, termine mi café y me siente en mi butaca favorita a leer durante un par de horas, con la tranquilidad de haberme ganado este día de descanso…

El Disparaletras, un maravilloso collage que me ha regalado mi amigo Rubén Benítez Florido. Hoy era un día ideal para compartirlo contigo

Antes, sin embargo, me apetecía solazarme un poco en este espacio que tanto quiero y que tanto cuido. Como sabrás, no es la primera vez que me da por reflexionar sobre la naturaleza de este blog y el porqué del tiempo y el esfuerzo que le dedico cada semana. Lo que empezó como una herramienta de promoción, o tal vez como el puente obligatorio de comunicación entre escritor y lector —fundamental en estos tiempos que corren—, se ha convertido para mí en una necesidad, es un refugio que me sirve tanto para compartir inquietudes como para hablarte de mis lecturas habituales, para anunciarte mis actividades como para narrarte pequeñas historias. Hoy, tres años después de haberlo puesto en marcha, siento que se ha convertido para mí en algo casi tan importante como el resto de mis actividades relacionadas con la escritura.

Hecho un vistazo al contador de las visitas y observo que suma más de 30.000. Se trata de una cantidad realmente humilde, casi exigua, pero en el fondo meritoria en esta época en la que cada vez se lee menos, en la que se ejerce la tiranía del pantallazo, en la que los blogs están no ya agonizando, sino definitivamente muertos y enterrados. Al mismo tiempo, también leo con atención los comentarios que me dejas, o acudo a otros blogs donde de vez en cuando se citan o se comparten enlaces a algunas reseñas publicadas en este. Repaso la colección de lecturas que hemos compartido aquí, y eso me lleva a rememorar aquellos días en los que tomaba notas para darte mis impresiones.

Café y escritura. Mis dos rutinas favoritas

No, créeme si te digo que la de hoy no es una simple entrada de relleno. Es una entrada que me sirve para agradecerte que sigas ahí y que acudas cada lunes a ver qué hay de nuevo. Es una entrada que me sale del corazón en este domingo de descanso tan inusual, en estas horas en las que me siento tan relajado y feliz a causa de todo lo que me ha ocurrido últimamente —el comienzo del curso académico, el éxito de Vânâtor I. Cendreville y su repercusión, la experiencia de la Feria del Libro, la ilusión que siempre despierta trabajar en un nuevo proyecto—, y a causa, también, de lo que está por venir —la Noche de Halloween, firmas y eventos de promoción, el mismo nuevo proyecto…—.

Obviamente, no es tiempo de relajarse; queda mucho, muchísimo trabajo por hacer y habrá que tener los cinturones apretados y la voluntad más férrea que nunca, las ideas frescas y la lucidez muy afinada…; pero me merecía un día de descanso, un día de lectura y de algo de ejercicio físico, un tiempo muerto para pensar y reflexionar. Y para compartir, claro, esas reflexiones contigo. ¿Dónde si no aquí, en este espacio tan querido? El Disparaletras®: ese refugio al que acudo semana tras semana, porque sé que te voy a encontrar aquí.

4 comentarios en “Reflexiones del Disparaletras

  1. Buenas tardes Leandro…
    No tengo el gusto de conocerte en tus libros… la vida no me da para leer todo lo que quiero leer. El género que cultivas no me llama nada… pero nada la atención… Pero tengo muchísima curiosidad por leerte! Lo haré!
    Leo esta reflexión tuya de domingo a las ocho de la mañana… y me encanta! Escribes de una forma muy dulce y honesta.
    Te mando un abrazo grande!
    Cuídate! Descansa! Sigue disfrutando del café! Y sigue escribiendo con tus maneras!
    Gracias!

    Obtener Outlook para iOS
    ________________________________

    Me gusta

    • Muchas gracias por tu comentario y por tu interés en mi obra. Lo que buscaba con esta entrada era justamente esa cercanía, esa sensación de intimidad entre mi espacio privado y los lectores del blog. Ojalá pudiéramos compartir, también, el encanto de un buen café caliente. ¡Un abrazo, y gracias por pasarte por este rincón tan querido para mí!

      Me gusta

  2. Excelente ocasión me brinda este artículo para incorporarme como comentarista (ya había leído algo antes) a tu blog, querido Leandro. Y digo «excelente» porque la ilustración del post, ese revólver disparaletras, me une en un abrazo de amistad y gustos compartidos al autor de esa y al de este blog.

    Celebro con entusiasmo el éxito de tu última publicación. Mi ejemplar de Vânâtor espera pacientemente la dedicatoria de su autor, pero tengo la impresión de que esta espera va a ser ya muy corta…

    Ánimo, adelante y un fuerte abrazo, querido Leandro.

    Me gusta

    • ¡Una espera muy corta, sí, señor! Muchas gracias por tu interés en mi obra y tu apoyo incondicional, Ricardo. Y eternas gracias, también, a nuestro querido Rubén, cuyo talento desborda los límites de cualquier disciplina, como lo demuestra este fantástico collage. Un gran abrazo.

      Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.