Otros Lovecraft

No pasa mucho tiempo sin que el maestro H. P. Lovecraft haga una nueva aparición por El Disparaletras®; cosa muy natural, tratándose del escritor favorito de quien viene aquí a disparar cada lunes, y mucho más en estos tiempos, cuando me encuentro sumergido en una copiosa y apasionante investigación sobre los intersticios de sus obras y devoro sin miramientos cualquier libro que directa u oblicuamente esté relacionado con su hacer literario. Y el volumen que cayó en mis manos esta semana me pareció tan interesante que creí justo compartir mis impresiones contigo en este blog.

H. P. Lovecraft (1890-1937), presencia infaltable, cada cierto tiempo, en El Disparaletras®

En el año 2017, la editorial Biblioteca del Laberinto anunció la salida de tres volúmenes misceláneos con obras concernientes al genio de Providence. No eran relatos, sino selecciones de correspondencia, ensayos de o sobre H. P. Lovecraft…, en fin: textos de diversa clase que nos acercan quizá no tanto a su obra, sino más a bien a su pensamiento. En septiembre de ese año salió al mercado H. P. Lovecraft. La vida privada, un interesantísimo volumen del que seguramente hablaremos aquí un día de estos. La segunda parte no se hizo esperar, y vio la luz en mayo de 2018 con el sugerente título de El cáncer de la superstición.

El cáncer de la superstición, de H. P. Lovecraft (selección de Francisco Arellano). La Biblioteca del Laberinto, Madrid, 2018. 478 páginas

El volumen empieza contándonos la relación que estableció, allá por 1924, nuestro autor favorito con el escapista Harry Houdini. Es un hecho significativo en la vida de Lovecraft, ya que a partir de allí comenzaría su carrera como ghostwriter, o escritor a sueldo. De este contacto con Houdini nace «Bajo las pirámides», un relato que coloca al mítico escapista en un cuento de aventuras ambientado en las cercanías de las pirámides de Egipto. El volumen incluye no solo este cuento, sino también los que escribiera Walter B. Gibson (otro escritor a sueldo) para el gran Houdini. A continuación, Francisco Arellano (editor y compilador del volumen) nos ofrece una jugosa selección de poesía escrita por H. P. Lovecraft. Aquí no encontraremos su obra maestra de la lírica, Hongos de Yuggoth, pero sí un interesante muestrario de sus habilidades como poeta macabro. De entre las piezas cabe destacar La pesadilla del Poe-ta: una fábula, que en su interior contiene una de las piezas líricas más comentadas de toda la obra lovecraftiana: «Aletheia Phrikodes».

Portada de la revista Weird Tales (mayo/junio/julio de 1924). Número especial aniversario en el cual se publicó el relato «Bajo las pirámides (Atrapado con los faraones)», firmado por Harry Houdini, pero escrito por H. P. Lovecraft

La siguiente sección es la más copiosa y, en mi opinión, la más interesante del volumen, y es la dedicada a los ensayos. En estas páginas encontraremos una muy valiosa selección de textos de no ficción escritos por HPL, entre los que cabe destacar «La literatura de Roma», «Idealismo y materialismo: una reflexión», «Merlinus Redivivus», «En la raíz», «Un descenso al Averno» y «El cáncer de la superstición», que da título al volumen, ensayo escrito en verdad por C. M. Eddy, aunque sobre un bosquejo muy detallado de Lovecraft.

Prosigue el volumen con una sección igualmente valiosa: los ensayos sobre H. P. Lovecraft, escritos por autores contemporáneos. De esta lista destacaré «Lovecraft, Jean Ray, Hodgson», de Jacques van Herp, «Los “libros” de Lovecraft, algunos addenda y corrigenda», de William Scott Home y «Terror y Filología: Rafael Llopis y los apócrifos lovecraftianos españoles (1974-1980)», de Mariano Martín Rodríguez. Párrafo aparte merece el ensayo titulado «Los ilustradores de Lovecraft», escrito por John E. Vetter, una fascinante selección de las portadas de libros y revistas y del arte inspirado en la literatura lovecraftiana a lo largo de la historia. El volumen se cierra con un relato de ficción entrañable: «H. P. L. (1890-1991)», escrito por Roland C. Wagner, una fantasía ucrónica que juega con la posibilidad de que nuestro autor hubiera muerto no en 1937, sino en 1991, con ciento un años de edad; se trata de una ficción maravillosa, emocionante para todos los fanáticos del Abuelo.

Portada de Weird Tales de mayo de 1942, número en el que se publicó el relato de Lovecraft «La sombra sobre Innsmouth», una de sus obras maestras (la ilustración es de Virgil Finlay)

Sin duda un material valiosísimo el que nos ofrece Francisco Arellano con estos volúmenes de miscelánea lovecraftiana, un auténtico tesoro para aquellos que llevamos adelante una investigación en pos de un trabajo ensayístico. Tanto en la solapa como en la contratapa del volumen se anuncia la preparación de un tercer tomo, que sin duda estaremos esperando ansiosamente. Y es que, en realidad, uno tiene la sensación de nunca contar con material suficiente sobre este escritor fascinante, y a medida que conoce más al Lovecraft de siempre crecen los anhelos por indagar en los perfiles de todos aquellos Lovecraft que uno desconoce; eso que llamamos los «otros Lovecraft».

2 comentarios en “Otros Lovecraft

  1. Muy buen artículo! Tan solo comentar (ojo, no soy ningún experto ni erudito en la obra del Maestro del horror de Providence, tan solo un aficionado más, no pretendo ir aquí de listillo ni sacar faltas) que la portada de ese número de Weird Tales en realidad corresponde a la versión canadiense de la revista, y que su ilustración corrió a cargo de Edmond Good. Me gusta esa ilustración! pero es un trabajo inferior al de V. Finlay a mi parecer… menos realista. Además se aprecia la firma abajo a la derecha. Precisamente me interesé en localizar por la red esa ilustración ya que es la que aparece en el facsímil en castellano de dicha publicación dedicado al año 1942. Acabo de encontrar tu blog, echaré un vistazo al resto de posts… Un saludo!

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    • Hola, Jorge; muchas gracias por tus palabras. Se agradece enormemente este aporte; estuve rastreando la información que comentas y es correcta: esta que he compartido aquí es la versión canadiense de la portada, y solo ahora alcanzo a ver la firma del artista al pie de la ilustración. Muchas gracias por la aclaración; soy de los que prefieren que la información sea rigurosa. En todo caso, no voy a cambiar el epígrafe a la ilustración, para que tu comentario aquí tenga toda la validez que se merece. Muchas gracias por comentar, y espero que disfrutes del contenido del blog. Un saludo.

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