Foster Wallace: un autor inagotable

Cada cierto tiempo —y particularmente durante el verano— suelo releer parte de la obra de David Foster Wallace. Si frecuentas este blog, pero sobre todo si has participado en alguno de los talleres de Escritura Creativa que imparto durante el año, sabrás de mi debilidad por este genio malogrado. Lo bueno de la experiencia de releer a Foster Wallace es que no es necesario zamparse el libro completo para disfrutar con plenitud de su genio literario. Así, en ocasiones me da por releer algunos cuentos del volumen La niña del pelo raro, o uno cualquiera de los intrépidos experimentos literarios compilados en Extinción; o, sin más, alguna deliciosa entrevista al azar de las incluidas en el magistral Entrevistas breves con hombres repulsivos —las números 11 y 36 siempre han sido mis favoritas—. En el plano de la no ficción, es fácil perderse en el encanto seudofilosófico de maravillas como Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer o Hablemos de langostas. Cuando el mono es demasiado intenso y la sed de su literatura se vuelve poco menos que acuciante…, entonces ya no queda otro remedio que recurrir a La broma infinita —de la que ya te hablé en este post— o a El rey pálido, y estas dos novelas son muy difíciles de soltar una vez que las coges, aunque sea tu tercera o cuarta relectura. Esta capacidad que uno encuentra siempre de redescubrir al autor es una de las virtudes más importantes que puede tener una obra literaria. Y eso es precisamente lo que destaca a Wallace del resto de sus contemporáneos: su cualidad de inagotable.

Pero lo cierto es que desde hacía un tiempo andaba dando vueltas por la estantería —con esporádicos viajes de ida y vuelta a la torre de los «pendientes/urgentes»— un volumen de ensayos de nuestro autor publicado a título póstumo. Se trata de una interesante colección de escritos de no ficción que Wallace fue publicando en diversas revistas —algunas de ellas especializadas— y que se han editado bajo el título de En cuerpo y en lo otro.

en-cuerpo-y-en-lo-otro

En cuerpo y en lo otro, de David Foster Wallace. Random House Mondadori, Barcelona, 2013. 303 páginas

En este libro David Foster Wallace nos ofrece una paleta ensayística de lo más variada. Entre sus páginas encontramos reflexiones profundas y muy interesantes sobre el movimiento literario minimalista hijo de Carver que surgió en América a mediados de los años ochenta, y con representantes como McInerney, Leavitt o Easton Ellis, y cuyo estilo el propio Wallace dinamitaría poco después. El tenis —tema de referencia en muchos de sus libros— se hace un hueco con dos ensayos: «Federer, en cuerpo y en lo otro» —en el que se analiza la «belleza» como concepto inherente a la ejecución por parte de los deportistas de élite, y especialmente centrado en el tenista suizo— y «Democracia y comercio en el Open de Estados Unidos», un texto mordaz sobre la influencia publicitaria en los eventos deportivos. Encontramos también un profundísimo análisis de la novela La amante de Wittgenstein, de David Markson, intención ensayística que no ha de sorprendernos si tenemos en cuenta la insoslayable ascendencia del filósofo austríaco sobre la obra —y sobre la trayectoria vital— de David Foster Wallace. El autor también desgrana la influencia perniciosa de los efectos especiales en el cine de ídem y, en uno de los textos más lúcidos de todo el volumen, efectúa un análisis sobre la personalidad de Jorge Luis Borges, otro autor que le fascinó especialmente, y sobre la tendencia de los biógrafos a localizar las aristas emocionales del escritor en la genialidad inabarcable de su literatura.

Libros_111749822_2873435_1706x1706

David Foster Wallace, libro en mano, y luciendo la mítica «bandana» que ya es todo un emblema para los adeptos a su literatura 

Estos son los más destacados de entre este conjunto de ensayos, pero el resto —muchos de ellos sobre poesía y retórica, otros sobre matemáticas puras y literatura— no desmerecen en cuanto a interés y visión personal. Además, y como todo texto de Wallace, están impregnados de una sinceridad entrañable. Creo que aquí radica uno de los principales atractivos de la literatura del genio malogrado: cuando uno está harto del cinismo y del postureo de nuestro mundo actual, o de la abulia y la monotonía de la literatura contemporánea en general, un repaso a las páginas de Foster Wallace supone una necesaria y balsámica bocanada de aire fresco y, sobre todo, de franqueza y desnudez emocional. Wallace no emplea la voz ensayística en el estilo frío y distante que se ha impuesto a los textos de no ficción, sino que se acerca al modelo cercano y autorreferencial de Montaigne; eso sí, con abundantes raciones de humor e ironía, y sobre todo con un altísimo nivel de inteligencia para interpretar la época y el entorno cultural en el que se analiza el tema en cuestión. La capacidad de Wallace para captar la realidad y convertirla en literatura de calidad —de ficción y de no ficción, distinción que en su obra apenas se percibe— contrasta sin duda con todos los problemas que arrastró en su vida personal para aceptar la ampulosidad casi insoportable de esa misma realidad, situación que le condujo al abismo existencial y al suicidio en septiembre de 2008.

Hoy quería hablarte de este interesante conjunto de ensayos que, por supuesto, no es ni de lejos la mejor obra del autor, pero que representa una llamativa semblanza de su postura ante ciertos temas. Por mi parte, esta nueva toma de contacto ha despertado nuevamente la «wallacemanía», así que me daré una vuelta por la estantería, por ese rincón privilegiado que sus obras tienen en mi biblioteca, a ver por dónde se me ocurre tirar esta vez. La experiencia resultante puede ser de muchos tipos, pero te aseguro que el baño de sinceridad literaria que ofrece este autor es de esas cosas que lo reconcilian a uno con la vida, y que sobre todo lo afirman en el amor por este sagrado arte de disparar letras.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.