El escalofriante fumador de pipa

Además de los Talleres de Escritura Creativa que imparto regularmente en la academia Fuentetaja desde octubre hasta junio, durante el verano también solemos desarrollar talleres intensivos especializados. Uno de ellos está dedicado exclusivamente a la composición de relatos de terror; tratándose de un formato comprimido en pocas clases, siempre es muy selecto el material que uno puede elegir para incluir en el programa académico. Así y todo, y a pesar de la gran calidad literaria que nos han ofrecido los grandes maestros, uno de los cuentos que indefectiblemente selecciono entre el material es «El fumador de pipa», una extraña, oscura y escalofriante obra maestra de Martin Armstrong que hoy, en El Disparaletras®, me interesaba comentar contigo.

Descubrí este cuento hace muchos años, durante uno de mis habituales vagabundeos por librerías de viejo y rastros de segunda mano. En el fondo de una anónima y perdida estantería polvorienta apareció un viejo volumen de la editorial Siruela titulado Cuentos únicos. Llevaba la firma de Javier Marías, pero nada más abrirlo me di cuenta de que el monarca de Reino de Redonda solo había actuado como compilador y traductor. No obstante, el criterio del gran Javier resulta, como bien sabemos, infalible. Recorrí el índice y me di cuenta de que casi no conocía a ninguno de los autores, pero tratándose de una antología de cuentos de terror no pude sino llevármelo a casa. El precio que pagué por él fue ridículo. De regreso en el autobús me topé con el primer relato del volumen, justamente «El fumador de pipa», de Armstrong, y desde entonces me sentí cautivado por su estructura, su lenguaje, su muy trabajada atmósfera siniestra y, por sobre todas las cosas, por los originalísimos resortes del terror que activa. Amén, claro, de su impactante desenlace. Para cuando el autobús llegó a casa ya lo había leído un par de veces, y esa misma noche ya lo había desmenuzado y se había convertido en una de mis pequeñas obsesiones particulares. Ah, sí: el resto del volumen también era muy meritorio.

portada

Portada del antiquísimo volumen de Siruela en el que descubrí «El fumador de pipa», de Martin Armstrong

«El fumador de pipa» cuenta la historia de un anónimo caminante que, sorprendido por una lluvia torrencial, decide buscar alojamiento en una solitaria casita, al menos hasta que escampe. Allí lo recibe un extrañísimo anfitrión vestido de párroco, que lo hace pasar y le ofrece refugio. Se sientan, y se entabla enseguida un animado diálogo entre ellos. Muy pronto el protagonista comienza a sentirse incómodo ante el aspecto desmañado y como «desarticulado» del dueño de casa; las cosas que dice también son muy, muy extrañas, y sus concepciones acerca de la muerte y el asesinato poco tienen que ver con las que expondría un sacerdote. Finalmente, y tras un tenso intercambio de comentarios, el oscuro clérigo revelará al visitante los motivos de su desasosiego, relacionados con la inexplicable muerte del anterior ocupante de esa casa…

¿A que no parece gran cosa? Es evidente que he tenido que plantear aquí una premisa que no arruine la magistral resolución a la que apela Armstrong, y apenas he mencionado los aspectos atmosféricos, que son fundamentales para sustentar la enorme inmersión y el carácter absolutamente hipnótico que reviste a toda la pieza. Sí te puedo decir, no obstante, que el relato es casi un paradigma temático y un ejemplo a imitar en cuanto a los fundamentos primordiales del horror literario. En este género, el tema central siempre ha sido la muerte; es decir, nuestro misterio más insondable, el gran vacío que nubla y ofusca a nuestra diosa razón. La habilidad de la gran mayoría de los escritores de terror ha radicado siempre en su forma de encarar este tema, de los recursos de los que se han valido para «literalizar» el fenómeno de la muerte. Y ha habido, lógicamente, enfoques más o menos convincentes. La sensación de «vacío que debe llenarse» que despierta esta pieza maestra de Armstrong la consigue el autor justamente con la creación de un contexto oscuro e inquietante, y con la introducción entre líneas de mucho de aquello que termina por articular la resolución de la historia. Lo demás, obviamente, tienes que descubrirlo a través de la lectura…

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Cuentos únicos. Antologados por Javier Marías. Debolsillo, Barcelona, 2012. 312 páginas

Aquel antiguo volumen de Siruela fue reeditado posteriormente por Reino de Redonda, y más tarde por la editorial Debolsillo. El libro es, desde luego, toda una curiosidad. El título de Cuentos únicos se refiere a que en la antología se incluyen los únicos cuentos de terror que escribieron los autores que la integran. Así, en él podemos encontrar relatos de autores como Nugent Barker, Oswell Blakestone, Thomas Burke, John Collier y hasta Winston Churchill… Es decir, autores a los que generalmente no se incluye en el género de terror porque no escribieron más que una pieza adscrita a la temática. El trabajo de Marías consistió, justamente, en reunir esa pieza única de terror de estos autores, entre los que se incluye a Martin Armstrong.

De este no se sabe demasiado. Tan solo que nació en Newcastle-Upon-Tyne, Inglaterra, en 1882, que se casó con la escritora canadiense Jessie McDonald y que sirvió en la Primera Guerra Mundial en el Ejército Británico. Publicó algunos poemarios (Exodus —1912—, The Bird Catcher —1929—), novelas (Desert, a Legend —1926—, Stepson —1927—, The Sleeping Fury —1929—) y colecciones de relatos (The Fiery Dive and Other Stories —1929—, General Buntop’s Miracle and Other Stories —1934—, A Case of Conscience and Other Tales —1937—), y murió en 1974. Ha pasado a la historia, justamente, por su relato de terror «El fumador de pipa», que forma parte de su primera colección de cuentos publicada: The Puppet Show (1922). Es, huelga aclararlo, el único cuento de Armstrong traducido y editado en español.

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Martin Armstrong (1882-1974)

Una pequeña perla de esto que tanto nos gusta, que es el terror literario, y que me apetecía compartir contigo esta mañana. Si no conoces este magistral cuento de Armstrong, ve a tu librería a por el volumen de Marías y piérdete en las sombras de esta escalofriante parábola sobre la muerte… y sobre las diversas formas de superar sus (¿infranqueables?) barreras…

3 comentarios en “El escalofriante fumador de pipa

    • Es curioso, porque la edición de Debolsillo consta como disponible en muchas librerías. Si se la encargas a tu librero de confianza (cuando todo vuelva a la normalidad, obviamente) no deberías tener problemas para conseguirlo. Pillar el libro en formato digital para estos días de encierro ya puede ser más complicado, aunque el relato suelto sí está por todos lados.

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