«Vathek»: el infierno más deseado

Hace muy poco te comenté el origen de la novela gótica, que tuvo lugar con la publicación, en 1764, de El castillo de Otranto, de Horace Walpole (puedes ver la entrada aquí). Pero lo cierto es que el género no conocería a su primera gran obra maestra sino hasta veinte años después, con la publicación (tras un proceso sumamente caótico) de Vathek, una impresionante novela de ambientación oriental que ha fascinado a lectores y escritores durante más de doscientos años, y que a día de hoy se ha convertido en un libro de culto.

816FmP4mg0L

Vathek y sus episodios, de William Beckford. Madrid, Valdemar, 2015. 400 páginas

Vathek nos cuenta la historia de este califa que, entregado a los placeres sensoriales y al ansia de conocimiento cósmico, recibe un día la visita de un misterioso mensajero en el califato. El recién llegado le muestra unas espadas mágicas que tienen grabados unos mensajes al parecer ilegibles; tras descifrarlos, el califa emprende un viaje físico y espiritual hasta el Palacio del Fuego Subterráneo, el reino de Iblís… la versión árabe del infierno. Vathek acude allí obedeciendo a la llamada del placer y el hedonismo, y sus acciones para obtener esta recompensa no encontrarán límites: sacrificios, masacres, incesto, depravación, apostasía… No importan la cantidad y el grosor de los pecados que deba cometer para conseguir trasponer las puertas de este reino subterráneo en donde, según cree, le espera una eternidad entregada a los placeres físicos y espirituales.

Vathek (y sus episodios) surge a través de la fascinación que la primera traducción inglesa de Las Mil y una noches (aparecida por aquellos años) despertó en los intelectuales de finales del siglo XVIII. El género gótico ya estaba en marcha, y muchos de sus autores de referencia (Walpole, Lewis, el propio Beckford) efectuaban frecuentes viajes a Oriente Próximo, donde se dejaban envolver por la atmósfera exótica de la que se empaparan tras la lectura de los cuentos de Sherezade. No es de extrañar, pues, que las bases estructurales del género encontraran un background más que atractivo entre los suntuosos palacios de Arabia y Persia. Beckford, en este caso, establece el paralelismo de la protesta religiosa tan propia del gótico: mientras que las obras surgidas en Inglaterra (El castillo de Otranto, Los misterios de Udolfo y, sobre todo, El monje) ambientan sus historias en un entorno inquisitorial bajo el prisma de la crítica protestante, en Vathek todos los personajes empujados al pecado pasan primero por una negación del Islam, de los preceptos del Corán y de la figura de Mahoma. De esta manera los protagonistas se enfrentan a la oscuridad de un dogma del que buscan todo el tiempo liberarse, desatando una lucha espiritual interna que acabará, indefectiblemente, conduciéndolos a ese infierno tan deseado que es Iblís, el Palacio del Fuego Subterráneo.

 

51Hgbly9zQL

Maravillosa portada de una de las ediciones inglesas de Vathek (Oxford World’s Classics)

Con respecto a este emplazamiento, se ha convertido en uno de los escenarios más míticos de la historia del horror gótico. Es la visión particular del infierno de Beckford, recubierta por el halo exótico del orientalismo más puro. Es en el Palacio del Fuego Subterráneo donde el califa Vathek se encuentra con una serie de personajes allí confinados (los príncipes Alasi, Firuz, Kalilá y Barkiaroj, y la princesa Zulkais). De este encuentro en una especie de «sala de espera» infernal surgirán los distintos relatos que componen la macroestructura de la novela, y que hoy conocemos como los «Episodios».

Beckford compuso la historia de Vathek en tres días y dos noches de febril actividad literaria, inspirada por algunos episodios de la monumental orgía que él mismo había organizado poco después de cumplir veintiún años y de tomar el control de la inmensa fortuna que había heredado (Nochebuena de 1781). El autor redactó la obra en francés, mientras se encontraba exiliado en Suiza, y se la envió a su amigo el reverendo Samuel Henley para que la tradujera al inglés. Este lo hizo, pero poco después publicó la obra en Inglaterra sin permiso del autor y omitiendo su nombre en la edición. Beckford se apresuró a sacar una edición bajo su autoría en Lausana, pero esto le impidió publicarla con los «Episodios», tal y como era su intención original. Estos fragmentos no fueron descubiertos hasta 1912, pero afortunadamente hoy podemos contar con la obra tal y como Beckford la ideó. El caótico proceso de edición (de un barroquismo casi propio de la misma novela gótica que encierra entre sus páginas) se puede conocer al detalle en la Introducción que se ofrece en la edición de Valdemar.

Vathek es una de las pocas novelas góticas que ha despertado el interés de escritores de renombre. Borges ha trabajado abundantemente sobre ella, y se dice que era la novela favorita de Lord Byron. Stéphane Mallarmé escribió un prólogo magistral para una de las ediciones francesas de la novela (y que también se ofrece en el tomo de Valdemar). Su curiosa mezcla de estructura y temática gótica y ambientación oriental sigue causando fascinación hoy en día, pero sobre todo establece un nuevo hito en la cronología del género gótico: por primera vez nos adentramos en verdaderos pozos de abyección, en matanzas indiscriminadas (atención a una secuencia de sacrificios infantiles, verdaderamente estremecedora), en una entrega incondicional a todo aquello que representa el Mal en sí mismo, como si de alguna manera Beckford estuviera prefigurando las reflexiones que Lautréamont haría mucho más tarde en Los cantos de Maldoror. El lector se encontrará, durante el viaje de Vathek hasta su destino y en el desarrollo de los «Episodios», con masacres y asesinatos masivos, decapitaciones, incestos repetidos, violaciones de doncellas desvanecidas… Todo un carnaval de pecados y abyecciones que los personajes no dudarán en cometer, ya que el objetivo es ganar un sitio en el Palacio del Fuego Subterráneo, y solo los impenitentes más bajos e irredentos tienen derecho a acceder allí.

40185-large

William Beckford (1760-1844)

La vida del autor, William Beckford, casi habría que detallarla en un post exclusivo. Nació en 1760, hijo de una familia adinerada y políticamente acomodada. A los veintiún años, y tras haber recibido una muy esmerada educación, heredó una inmensa fortuna, que se dedicó a dilapidar en placeres y delicias de todo tipo. La memorable Nochebuena de 1781 marcó su vida para siempre, y poco después fue descubierto manteniendo relaciones sexuales con un menor. Esto provocó un ruidoso escándalo que lo apartó de la vida política y lo obligó a exiliarse. Fue durante este destierro que compuso Vathek, su obra maestra. Años después regresó a Inglaterra y mandó construir Fonthill Abbey, una impresionante abadía neogótica en la que erigió una torre de noventa metros de altura, como si quisiera emular los logros del califa que protagoniza su novela. Amante del arte, la arquitectura, la literatura y los placeres carnales, la vida de Beckford fue una montaña rusa de éxtasis y desgracias por igual…, muy similar, en realidad, a la de la mayoría de los autores adscritos al género, y cuyas experiencias sin duda terminaron siendo el germen de esa escuela literaria que basa su discurso en lo sublime y lo misterioso, en la eclosión de los sentimientos y en la fascinación por lo inasible.

Quería empezar esta nueva «temporada» de El Disparaletras® trayéndote un resumen de esta impresionante obra maestra, sin duda una de las piezas fundamentales de la novela gótica de todos los tiempos. La edición de Valdemar contiene la historia principal y los tres episodios adicionales, así que tienes cuatrocientas páginas del mejor horror gótico y la decadencia más absoluta; es tu propio itinerario hacia el Palacio del Fuego Subterráneo… Iblís… Ese infierno tan deseado.

2 comentarios en “«Vathek»: el infierno más deseado

  1. Pingback: «El Monje»: la cúspide del Gótico | El Disparaletras®

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.